Las islas sin nombre
Amurado (Tango, fragmento)
08 27th, 2008¡Si me viera! ¡Estoy tan viejo!
¡Tengo blanca la cabeza!
¿Será acaso la tristeza
de mi negra soledad?
Debe ser, porque me cruzan
tan fuleros berretines
que voy por los cafetines
a buscar felicidad.
Bulincito que conoces mis amargas desventuras,
no te extrañe que hable solo. ¡Que es tan grande mi dolor!
Si me faltan sus caricias, sus consuelos, sus ternuras,
¿qué me quedará a mis años, si mi vida está en su amor?
¡Cuántas noches voy vagando angustiado, silencioso
recordando mi pasado, con mi amiga la ilusión!…
Voy en curda… No lo niego que será muy vergonzoso,
¡pero llevo más en curda a mi pobre corazón!
Letra de Grandis. Música Maffia/Laurenz
En el Jardín Botánico de Buenos Aires
08 15th, 2008
Torrente de canto de pájaros
07 27th, 2008El hombre descansa, las flores de acacia caen.
La noche es serena, la montaña de primavera desierta.
La luna sale, sorprende a los pájaros de la montaña
Y entonces cantan dentro del torrente de primavera.
Poema chino
De cultura
07 15th, 2008Anoche recalé en un restaurante llamado Clásica y Moderna, donde José Sacristán realizó un monólogo o lecturas de textos de Fernando Fernán Gómez. Yo había reservado un sitio en barra y, durante la inevitable demora del comienzo, común en estos actos, estuve charlando con mi vecina de taburete, una mujer de obvia cultura. Fue una conversación agradable y, en la casi hora que se dilato la espera, hablamos un poco sobre libros, un poco sobre teatro (soy un inculto en tal cuestión, lo admito), un poco sobre la vida cultural que tiene Buenos Aires, a pesar de todas las vicisitudes que ha vivido, y vive, la Argentina. Después comenzó la representación y, como es lógico, callamos para escuchar la voz poderosa de Sacristán y los tangos que se intercalaron entre las lecturas.
Esta entrada es porque no dejo de pensar que aquí, en un encuentro casual, es más fácil trabarse en conversación al paso sobre temas culturales que en Madrid (sobre política y para maldecir al gobierno es igual, más o menos). Esa es mi impresión, o será que a lo mejor por acá me muevo por lugares distintos. Pero no creo. Me parece que los españoles tenemos alzado un muro más sólido en ciertos temas, de forma que no los exponemos con tanta facilidad, no sé por qué absurdo motivo. Que para las conversaciones de pasada nos limitamos a los tópicos de tiempo, política con cautela, fútbol y cosas así, que no está mal, pero que no debiera ser lo único.
En fin, que ese es otro de los motivos por los que me agrada tanto Buenos Aires.