Las islas sin nombre
Archivo de Abril, 2009
27 04, 2009
Ay de mí, ay de nosotros, bienamada,
Sólo quisimos amor, amarnos,
Y entre tantos dolores se dispuso
Sólo nosotros dos ser malheridos.
Quisimos el tú y el yo para nosotros,
El tú del beso, el yo del pan secreto,
Y así era todo, eternamente simple,
Hasta que el odio entró por la ventana.
Odian los que no amaron nuestro amor,
Ni ningún otro amor, desventurados
Como las sillas de un salón perdido,
Hasta que se enredaron en ceniza
Y el rostro amenazante que tuvieron
Se apagó en el crepúsculo apagado.
Pablo Neruda
11 04, 2009

Un rincón en especial hermoso, camino de la Cascada del Purgatorio. Tuvimos la suerte de ser los primeros en llegar a la ruta, muy temprano, y pudimos hacer toda la subida sin cruzarnos con un alma, entre murmullo de aguas, trino de pájaros, susurro de aire en las ramas.